Actualización en Técnicas quirúrgicas en la cirugía de varices
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De forma vertiginosa estamos asistiendo a un desarrollo de nuevas técnicas quirúrgicas para las varices, que incluso a los Cirujanos Vasculares en ejercicio nos ha abrumado.
Echando la vista atrás 10 años hemos pasado de la técnica clásica, prácticamente única en la cirugía de varices, a técnicas muy avanzadas. Todas las técnicas se basan en eliminar el reflujo de la vena safena interna, responsable del 80% de las varices tronculares y colaterales, y extraer o eliminar las colaterales dilatadas. Las mismas técnicas, con algunas modificaciones, se pueden aplicar a la vena safena externa.
En todas las técnicas, salvo la safenectomía, es necesaria la utilización del ECO Doppler como herramienta quirúrgica esencial. Hagamos un repaso de las principales técnicas disponibles en la actualidad.
- Safenectomía. La técnica clásica. Consiste en la extracción de la vena safena interna. Para ello se introduce un dispositivo por el interior de la vena safena fijándolo en los extremos. Se desconecta de la vena femoral y se extrae tirando del dispositivo. Ha sido relegada porque la recuperación es más lenta que con las nuevas técnicas menos invasivas.
- Flebectomía o Fleboextracción. Técnica complementaria a todas las técnicas que hay que realizar siempre para extraer las varices colaterales. Con microincisiones en la piel se diseca la variz con ayuda de un instrumento quirúrgico, y se extrae poco a poco venciendo la resistencia de los tejidos. Normalmente hay que hacer varias incisiones pero, dado que son muy pequeñas, las cicatrices apenas se notan pasado un tiempo.
- Endoablación térmica.Técnicas que se han convertido en el “Gold Standard” actual en el tratamiento de las venas safenas. En vez de extraer la safena, se anula por calor que deposita un catéter de radiofrecuencia o una fibra óptica láser. Los dos métodos se han mostrado eficaces y se han desarrollado más o menos a la par. El calor depositado en el interior produce una reacción inflamatoria en la pared de la vena que acaba convirtiéndola en un cordón fibroso. Posteriormente va reabsorbiéndose con el paso del tiempo. Se complementa con flebectomías en el mismo acto quirúrgico.
- Ablación Mecánico Química. O MOCA utilizando las siglas inglesas. A un catéter introducido en el interior de la vena safena se le imprime una rotación muy elevada produciendo una lesión mecánica en la pared de la vena al mismo tiempo que va depositando un agente esclerosante en la pared. La reacción inflamatoria que se produce por la combinación de la lesión mecánica y química acaba cerrando la vena safena.
- Sellado de la vena safena con Cianoacrilato. Utilización del pegamento cianoacrilato para pegar las paredes de la vena safena y evitar el reflujo. A través de un catéter, y el correcto vaciamiento de la vena, se deposita el cianoacrilato médico en el punto de fuga y en el trayecto de la vena, consiguiendo ocluir la vena y eliminar el reflujo.
- Técnicas Hemodinámicas. Estrategia CHIVA. Se basa en hacer desaparecer los puntos de fuga, para ello se realizan incisiones interrumpiendo el reflujo de forma estratégica para conseguir disminuir la hipertensión venosa con el objetivo de disminuir los síntomas y las varices. Inicialmente el tratamiento no contemplaba la eliminación de las varices colaterales. En la actualidad, en la mayoría de las ocasiones, se acompaña de una flebectomía ambulatoria.
- Escleroterapia con Espuma. Estrictamente no se le considera una técnica quirúrgica pero debe ser aplicada por cirujanos vasculares capacitados para conseguir un buen resultado sin complicaciones. La introducción de un agente esclerosante químico, en forma de espuma, en el interior de las safenas y varices colaterales para conseguir su desaparición ha revolucionado el tratamiento ambulante de las mismas. El agente esclerosante produce una lesión endotelial que en muchos casos consigue que la reacción inflamatoria posterior cierre la vena como en las otras técnicas ablativas. La combinación de bajo coste, efectividad y que no interfiere con la vida cotidiana del paciente por ser ambulante, ha convertido a esta técnica en muy demandada.
Entre los cuidados posteriores es común la media elástica. Proporciona soporte para disminuir la hipertensión venosa, disminuye los hematomas y reduce la reacción inflamatoria.
Salvo en el procedimiento con cianoacrilato, que es opcional, todas las guías de práctica clínica recomiendan la terapia compresiva.
La utilización de tromboprofilaxis postoperatoria va a depender del riesgo trombótico según las escalas, la cirugía de varices no tiene más riesgo que otras en este sentido. La mayoría requieren anestesia local, regional o tumescente.
La escleroterapia no precisa anestesia.
Como conclusión, no existe una técnica que pueda aplicarse a todos los casos y en cada caso se pueden aplicar varias técnicas con buenos resultados, la elección de una u otra por parte del cirujano dependerá de las circunstancias clínicas del paciente. En ocasiones el paciente puede expresar sus preferencias, una vez que conozca ventajas e inconvenientes de cada una. El Cirujano Vascular puede ofrecer a sus pacientes un amplio abanico de técnicas.
Si desea ampliar la información sobre alguna de estas técnicas quirúrgicas, escribanos a cinfainformacomunicaciones@cinfa.info
El Dr. Rodrigo Rial es Médico Especialista del Servicio de Angiología y Cirugía Vascular del Hospital Clínico San Carlos de Madrid y Presidente del Capítulo de Flebología de la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular.
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